miércoles, 21 de marzo de 2012

UN GRAN DILEMA


     Ante un diagnóstico negativo de una patología crónica o incluso mortal, llega un grandísimo dilema: decir el diagnóstico al enfermo.
     Al encontrarnos con esta situación solo podemos optar por dos resoluciones:
      -Una de ellas sería el decir directamente al enfermo el diagnóstico obtenido.
     
-La restante consiste en preguntar a algún familiar que le acompañe si cree que sería conveniente decirlo.

     La opción más "teórica" o "profesional" podríamos decir que es la primera, ya que el cuerpo médico tiene la "obligación" de mantener informado de la evolución y del diagnóstico del hospitalizado. Debido a tratarse de una opción teórica y objetiva, no puede aplicarse a la subjetividad de las personas.
     La opción más "humana" sería la segunda, debido al poco tiempo que se pasa con el paciente, no puedes hacerte una idea del carácter del mismo, por lo tanto, no sabremos su reacción ante la noticia. Eligiendo esta alternativa evitamos un disgusto, que puede provocar una involución y un bajo estado de ánimo del paciente.
     Sin embargo, la decisión del familiar puede no ser la correcta, debido a una elección condicionada por la propia subjetividad del familiar. Si el familiar al que le preguntas no le gustaría saber el diagnóstico, es muy probable que responda a la opción de no decírselo al enfermo.
     Por lo tanto no encontramos que esta opción sea estandarizada.

    Tras analizar ambas opciones y viendo su inviabilidad, consideramos que la forma de poder realizar una actuación que recoga la humanidad de una y la objetividad de otra. Esto sería, a la hora del ingreso, preguntar a la persona (antes de tener ningún diagnóstico) su preferencia ante esta situación. Esto evitaría la existencia de estas comprometidas situaciones.

    Ahora danos tu opinión sobre este tema en la encuenta de la derecha      ------------------------>

Fuentes: http://www.bloogpress.com/se-registra-alto-incremento-en-diagnostico-de-tumores-renales-incidentales/

2 comentarios:

  1. Personalmente me gustaría saber si tuviera una enfermedad de este tipo.
    Si lo supiera, de algún modo intentaría "despedirme" de las personas de mi entorno e intentar zanjar las cosas pendientes y hacer aquellas cosas que siempre he querido hacer antes de morir (puenting, paracaidismo, viajar...).
    Además querria ser el primero en saberlo y encargarme yo de informar a mi entorno, buscando el mejor modo y momento posible, poder realizarlo con el suficiente tacto para una mejor asimilación de la noticia.

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  2. Desde mi parecer, preferiría no saber el final que me deparará la enfermedad que padezco porque acabaría obsesionándome y preocupándome demasiado como para disfrutar el tiempo que me quedara.
    Por ello, sería más feliz sin saber nada, disfrutando con mi familia y mis allegados más próximos el tiempo que me quede y no desaprovecharlo en la autocompasión y en la búsqueda de tratamientos que no harán más que alargar el proceso.

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